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El tocador vintage es un mueble que casi desapareció de los catálogos modernos y que ahora vuelve como pieza de dormitorio con personalidad. En Whoppah hay actualmente 84 tocadores vintage, una selección pequeña y cuidada en la que cada ejemplar merece atención. G-Plan, la firma británica que definió el dormitorio de los años 60, aparece junto al fabricante danés Farstrup y al alemán Hülsta, y entre los diseñadores figura Patijn, autor de muebles de dormitorio de teca de líneas limpias.
Los años 60 y el estilo de mitad de siglo concentran la oferta, lo que se nota en las patas cónicas, los espejos de tres cuerpos y los tiradores de madera torneada. La madera es el material principal, con tableros de vidrio o mármol, detalles de latón y algún ejemplar de bambú para quien busque un aire más ligero.
Nuestro equipo de curación revisa cada anuncio, y la ficha indica medidas, número de cajones y estado del espejo. Puede comprar al instante o hacer una oferta al vendedor, y un transportista de muebles lo entrega asegurado en su dormitorio en cualquier país de Europa.
Los tocadores de G-Plan de esa década combinan teca o afromosia con frentes de cajón lisos, tiradores de madera alargados y patas cónicas ligeramente inclinadas. Suelen incorporar un espejo amplio, fijo o abatible, y entre dos y seis cajones repartidos en uno o dos cuerpos. Busque la etiqueta dorada o el sello de G-Plan en el interior de un cajón, que en ocasiones incluye el nombre de la colección.
Limpie el espejo con un paño de microfibra y agua, evitando que el líquido llegue al borde, donde la capa reflectante es más sensible a la humedad. Sobre el tablero de madera coloque un cristal a medida o un tapete para proteger el barniz de perfumes y cosméticos, que lo manchan con facilidad. Aplique aceite de teca o cera una o dos veces al año y mantenga el mueble alejado de radiadores y del sol directo.
Un tocador de los años 60 mide entre 100 y 150 centímetros de ancho y unos 45 centímetros de fondo, y el espejo añade entre 40 y 60 centímetros de altura sobre el tablero. Reserve al menos 70 centímetros libres delante para la silla o el taburete y para poder sentarse con comodidad. Si el espejo es abatible o de tres cuerpos, compruebe que las alas laterales tengan recorrido sin chocar con la pared.