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Un sofá vintage se elige con la vista y con la espalda, porque va a acompañarle muchos años. En Whoppah hay actualmente 874 sofás vintage de segunda mano: dos y tres plazas, modulares, chaise longues, daybeds y conjuntos completos. Ligne Roset es la marca con más piezas, seguida de B&B Italia, Cassina y Roche Bobois. El diseño holandés de Artifort, el cuero suizo de de Sede y los clásicos de Knoll y Vitra completan una selección poco habitual en el mercado español.
El cuero es el material más frecuente, con el textil en segundo lugar y el terciopelo ganando terreno entre quienes buscan color. Los años 70 son la década con más oferta, seguida de los años 60 y de piezas de inspiración Bauhaus y de los años 50. Quien busque un diseño de Mario Bellini o Patricia Urquiola encontrará ejemplares con frecuencia.
Nuestro equipo de curación revisa marca, estado de la tapicería y suspensión de cada sofá antes de aprobar el anuncio. Puede comprarlo directamente o hacer una oferta, y un transportista de muebles lo entrega asegurado en su salón en cualquier punto de Europa.
Pida fotografías con luz natural de los reposabrazos y del borde frontal del asiento, que son las zonas de mayor roce. Un cuero bien conservado muestra pátina uniforme y pliegues suaves; las grietas profundas, las zonas rígidas o la capa superior desprendida indican falta de hidratación durante años. En de Sede el cuero es grueso y admite reparaciones profesionales; en Ligne Roset compruebe además que las costuras no se hayan abierto.
Los sofás de esa década suelen ser más bajos y profundos que los actuales, con asientos que rondan los 40 centímetros de altura. Compruebe la profundidad total, porque muchos modelos modulares superan el metro y ocupan más de lo que parece en la foto. Verifique también el ancho del acceso a la vivienda, ya que la mayoría de estos sofás no se desmontan y deben pasar enteros por puertas y escaleras.
Depende de la pieza. En un sofá de autor con tapicería original en buen estado, conservarla mantiene el interés para coleccionistas. Si la tela está rota o el relleno hundido, un retapizado profesional con un tejido de calidad, idealmente similar al original, recupera el uso diario y suele aumentar su atractivo. Guarde siempre las etiquetas y fotografíe el sofá antes de la intervención para documentar su procedencia.