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El turquesa es uno de esos colores que se atreven, y en una silla o un sillón funciona de maravilla como punto de luz en un salón neutro. En Whoppah encuentras sillas y sillones turquesa de segunda mano de las mejores casas europeas: los sillones orgánicos de Artifort, los diseños holandeses de Leolux, Montis, Pastoe y Gelderland, las sillas de madera curvada de Thonet y clásicos de Vitra, Fritz Hansen y Cassina. Entre los diseñadores aparecen Jacobsen, Halabala, Haerdtl, Rinaldi y Hein Eek.
El color aparece en tapicerías de tejido y piel, en asientos de plástico moldeado y en esmaltes sobre metal y cromo, con piezas que van desde los años 30 y la escuela Bauhaus hasta el posmodernismo de los años 80 y el diseño contemporáneo de FEST. Puedes afinar por sillones, sillas de comedor, taburetes de bar, taburetes, reposapiés y pufs, sillas auxiliares, sillas plegables o mecedoras, todo en turquesa.
Todas las piezas pasan la revisión del equipo de curación antes de publicarse, y al tratarse de un mercado de particulares y profesionales del interiorismo, la selección se renueva cada día. Haz tu oferta o compra al instante y recibe tu silla con envío asegurado en toda Europa.
Funciona mejor como acento: un sillón turquesa junto a un sofá gris o beige, o un par de sillas de comedor turquesa alrededor de una mesa de madera clara. Con madera y latón el contraste queda muy mid-century; con cromo y blanco, más ochentero. Un solo elemento de este color suele bastar para que la habitación despierte.
Busca la etiqueta o el sello del fabricante bajo el asiento o en la base, y compara las proporciones con las fotos oficiales del modelo. Artifort suele marcar sus piezas en la estructura interior y Fritz Hansen imprime el logotipo en la parte inferior. En Whoppah cada anuncio se revisa antes de publicarse, y puedes pedir al vendedor fotos adicionales de esos detalles.
Aspira el tejido a menudo y trata cualquier mancha al momento con agua tibia y jabón neutro, siempre a toques. La piel turquesa se limpia con un paño apenas húmedo y se nutre con crema incolora una vez al año. Evita la luz solar directa, porque es el principal motivo de que los tonos vivos se apaguen.