93 resultados










































Recién publicados en esta categoría
























El mimbre ha vuelto para quedarse, y los armarios de este material aportan a cualquier casa una calidez que ni la madera lacada ni el metal consiguen igual. Hablamos de tejidos de mimbre, ratán y bambú sobre bastidores de madera o metal, a veces con detalles de cobre, en piezas que van de los años 50 y el mid century a los diseños de los años 80 y a producciones actuales.
En Whoppah conviven tres nombres muy distintos: Lloyd Loom, la marca de mueble trenzado por excelencia; Dal Vera, la firma italiana especializada en mimbre y ratán de aire mediterráneo; e Ikea, cuyas series de ratán son fáciles de encontrar y de combinar. Puedes afinar por cómodas, armarios de almacenamiento, muebles bar, armarios de pared, aparadores, mesitas de noche, estanterías de pared o vitrinas, todo en mimbre.
Cada armario se revisa por el equipo de curación de Whoppah antes de salir a la venta, y como los vendedores son particulares y profesionales del interiorismo, la selección cambia todos los días. Tú decides si haces una oferta o compras al instante, y el armario llega con entrega asegurada a toda Europa.
El ratán es la caña sólida que forma la estructura y las curvas; el mimbre es la técnica de trenzado, hecha con fibras de ratán, sauce o incluso papel; y el bambú es hueco y con nudos visibles. Muchos armarios combinan los tres: bastidor de ratán o madera, paneles trenzados de mimbre y remates de bambú o cobre.
Mantenlo lejos de radiadores y de la luz directa continua, que resecan las fibras y las vuelven quebradizas. Quita el polvo con un cepillo suave o la aspiradora y, una o dos veces al año, pasa un paño apenas húmedo y déjalo secar bien. Si el trenzado cruje, un poco de humedad ambiental le devuelve la flexibilidad.
Desde aquí puedes bajar a cómodas, armarios de almacenamiento, muebles bar, armarios de pared, aparadores, mesitas de noche, estanterías de pared y vitrinas, todo en mimbre o ratán. Una mesita de noche trenzada junto a una cama de madera clara es la manera más sencilla de empezar; un mueble bar de ratán de los años 70, la más divertida.