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Ikea no es solo el mueble nuevo de cada temporada: la marca sueca lleva décadas produciendo sillas que hoy son piezas vintage buscadas, sobre todo las de los años 80 y 90. En Whoppah encuentras sillas de comedor Ikea de segunda mano en madera, plástico, metal y aluminio, con asientos en tejido o piel, incluidos diseños de Mobring, uno de los nombres históricos de la casa.
Hay sillas de espíritu mid-century con estructura de madera clara, modelos de plástico de colores con guiños al movimiento Memphis y sillas apilables de metal de los años 90 que hoy vuelven a estar de moda. Comprarlas usadas tiene una ventaja clara: muchos modelos están descatalogados y no volverán a fabricarse, así que una tanda completa a juego es un pequeño tesoro.
Como los vendedores son particulares y profesionales del interiorismo, la selección cambia a diario y conviene buscar por juegos completos. Cada silla se revisa por el equipo de curación de Whoppah antes de publicarse, puedes hacer una oferta o comprar al momento, y la entrega llega asegurada a toda Europa.
Dale la vuelta: Ikea marca la mayoría de sus sillas con una etiqueta o un sello bajo el asiento que indica el nombre del modelo, el diseñador y a menudo el año de producción. Con ese dato puedes localizar el catálogo original. Las sillas de los años 80 y 90 sin etiqueta se reconocen por el tipo de tornillería y el acabado de la madera.
Sí, cuando la estructura está sana. Una silla de madera se lija ligeramente y se aceita o se pinta; un asiento de tejido se vuelve a tapizar en una tarde con grapadora y tela nueva. Las sillas de plástico o metal se limpian con jabón neutro y recuperan el color con pulimento. El resultado suele ser una pieza única.
Las sillas apilables viajan en una sola caja o palé, mientras que las de madera van de una en una o en pares, siempre con seguro hasta cualquier país de Europa. Los juegos grandes suelen ir con transportista de mobiliario. Pregunta al vendedor si las envía montadas, porque las sillas Ikea desmontables ocupan mucho menos.