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El cristal tiene un talento especial para atrapar la luz de una habitación y devolverla transformada. Un jarrón de Kosta Boda, un cuenco de Skrufs Glasbruk, una pieza de Fontana Arte con diseño de Chiesa o una figura de Swarovski cambian una estantería sin ocupar apenas espacio. Y si prefieres algo más opulento, Versace, Fendi Casa y Rosenthal llevan décadas firmando cristal con carácter, mientras Nachtmann, Violetta y Seletti cubren desde lo clásico hasta lo irreverente.
En esta página encontrarás objetos decorativos de cristal y vidrio de segunda mano, a menudo con monturas de latón, plata, cobre o metal, y con fechas que van desde 1950 hasta los años 90, pasando por el space age de los años 60 y 70 y el gusto barroco de otras décadas. Nuestro equipo de curación revisa cada anuncio antes de publicarlo, así que sabes qué compras. Puedes pujar o comprar al instante y recibirlo asegurado en toda Europa.
Como los vendedores son particulares y profesionales del interiorismo, cada día llegan piezas nuevas y muchas desaparecen en cuestión de horas.
Las casas escandinavas como Kosta Boda y Skrufs Glasbruk suelen grabar la firma y a veces el nombre del diseñador en la base. Fontana Arte identifica sus piezas con etiqueta o grabado, y los diseños de Chiesa aparecen documentados en catálogos. Pide al vendedor una foto nítida de la base y compara el grabado con referencias fiables antes de decidir.
El cristal contiene plomo u otros óxidos que aumentan el peso, el brillo y la sonoridad al golpearlo suavemente; el vidrio es más ligero y menos refractivo. Marcas como Nachtmann y Swarovski trabajan sobre todo el cristal, mientras que gran parte del vidrio artístico de los años 60 y 70 es vidrio soplado o coloreado. Ambos son decorativos, pero se cuidan de forma distinta.
Cada pieza se embala con protección individual, relleno amortiguador y caja rígida, y el envío incluye seguro. Los vendedores marcan el paquete como frágil y, en piezas de gran valor, se usa doble caja. Al recibirlo, revisa el contenido delante del repartidor si es posible y fotografía cualquier daño en el embalaje para agilizar la gestión en caso de incidencia.